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domingo, 25 de marzo de 2012

PACO VALLADARES, EL ACENTO GALANTE

PACO VALLADARES, EL ACENTO GALANTE 

 de CARLOS VILLARRUBIA 


Paco Valladares
En la palabra vive el ritmo añorando la melodía perdida entre el hueco de las sílabas. Decir el idioma no es un repiquetear de símbolos ni una pasarela para la grandilocuencia. Interpretar es sugerir claves para que la poética de la realidad no nos aprisione y el espectador sea sujeto activo. La escuela de los rapsodas recargados guardaba querencias por la sobreactuación. Pero hay que recitar como si el oyente escuchara su propia voz, con la fluidez de la palabra hospitalaria. En mi devenir como autor multimedia he escuchado mis palabras en el "decir y contar" de deslumbrantes personalidades, maravillosos maestros en la escuela de la vinculación entre palabra e imagen. María Jesús Valdes, Paco Lobatón, Silvia Marsó, Joaquim Maria Puyal, Rafael de Penagos, Marisa Naranjo, José María Martín, JAJuanes, Concha Escudero, Lucía Bosé, Esperanza Pedreño, María Quirós, Paola Dominguin, Martirio, ...y Paco Valladares. A Paco le recuerdo en mi memoria televisiva casi infantil en "Diego de Acevedo", Estudio 1 o en las novelas de la época dorada en los dramáticos de TVE. Por eso, aquella casi madrugada en los estudios de sonorización cuando me lo presentó Carlos de las Heras-hermano de Rocío Dúrcal y habitual colaborador mío en materia de realización, fue un barajar de tiempos emocionales. Tiempo atrás Valladares había leído con su habitual maestría algunos de los textos poéticos que ilustraron mis guiones para TVE1. Ir de evocaciones blancas por la Andalucía sensación de paraíso; habitar los mundos afectivos de Lorca o Miguel Hernández estaban al alcance de su voz que iluminaba las palabras con aroma de concordia. A Paco le movía el respeto al abrir las puertas del conocimiento. Sabía escuchar y por ello transitaba por toda suerte de géneros sin diferenciar artes mayores o menores. Porque la palabra siempre puede vestirse de galanura. Enríque Llovet, maestro de autores que pasaba del"Yo te diré" de Los últimos de Filipinas a la alta cultura, me habló maravillas de los colores de la voz de Valladares. Yo ya conocía su variedad de registros. De Calderón o Lope a las comedias de Alfonso Paso; de los autores universales en la cumbre a las más humildes aportaciones costumbristas locales. Porque el Universo de la interpretación no entiende de jerarquías cerradas. En las páginas del ABC En huecograbado, escuela periodística en mi adolescencia barcelonesa de los primeros setenta, respiraba el aletear de estrenos teatrales y de lugares y nombres que luego me serían familiares. Manivelas del destino, un texto de mi autoría LEJOS DE LA DISTANCIA llegó a publicarse años más tarde en las columnas de opinión de ABC. En esas páginas recogí el eco del éxito de "Las mariposas son libres", donde Valladares cantaba también un tema escrito para la ocasión por Julio Iglesias. Esa faceta de Paco tuvo su pequeño recorrido discográfico multinacional y-sobre todo- un desarrollo luminoso en los escenarios. Nunca olvidaré las funciones de "Por la calle de Alcalá", antología de la revista que protagonizó con Esperanza Roy y Rosa Valenty en el Madrid de los ochenta. Toda la memoria de mis padres- seguidores entusiastas del género revisteril- trasladada de repente al hotel de mis emociones. Montaje de Montesinos lleno de cariño a la crónica de costumbres con ribetes picantes y sentido del humor ante la dureza cotidiana. Ecos de Celia Gámez, coros del Mírame, águilas de fuego, blancas dobles, estudiantinas portuguesas, nardos caballeros y siempre un Viva Madrid...Suenan las guitarras y el eco de los poemas de Machado con sonidos de copla, también las comedietas televisivas iniciadas con María Teresa Campos desde la era posHermida. Antonio Buero Vallejo, al calor de los micrófonos de Onda Madrid, me habló de Paco y de "Historia de una escalera" y "La fundación". Antonio, de paciente sabiduría y enamorado del tango, tenía un amor extraordinario por el mundo de la interpretación, tan familiar en la figura de su esposa Victoria Rodríguez, elegante y serena actriz. Qué decir de los comentarios sobre Valladares que me desgranaron Víctor Andrés Catena, Alonso Millán, Rocío Dúrcal, Luis Calvo Teixeira o María Jesús Valdes. No es nada extraño que su nombre siempre suene a eco de cariño, como también me lo relataba Antonio Gala, a quien interpretó ya en la última fase de su carrera en "Inés desabrochada". Voz, registro intemporal, mirada del alma activa que siempre remueve memorias entre lo trágico, lo cómico y el amor al buen humor. Viendo la interpretación en el Goya barcelonés de un número del multicelebrado "Mamá quiero ser artista", del genial Algueró por Concha Velasco viene también a mi recuerdo aquellas noches teatrales de los ochenta madrileñas, cuando Paco y Concha ponían el no hay localidades en las taquillas con el "ser protagonista, mamá...". Conservará siempre la historia española del espectáculo el álbum de palabras, el acento galante de Paco Valladares. Qué siga la función recuperando la melodía perdida y un dulce sabor a paraíso recobrado. 


CARLOS VILLARRUBIA 
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Carlos Villarrubia: Periodista, escritor, letrista y autor multimedia.